11 mai 2008
El castellano antiguo - L'espagnol ancien
L’ESPAGNOL ANCIEN
( El castellano antiguo)
L’espagnol ancien nous est connu par de nombreux textes , entre autres: « El mio Cid », « El poema de Fernan Gonzales », « Los siete infantes de Lara », « El clerigo ignorante » de Gonzalo de Berceo…Ces écrits qui datent pour la plupart des alentours du XIII° siècle sont très faciles à lire. En effet, près de 95% du vocabulaire de cette époque est identique au vocabulaire de l’espagnol contemporain. A titre d’exemple nous donnons un extrait du poème du Cid avec la traduction en espagnol contemporain:
Ya, Senor glorioso, Padre que en çielo estas
(oh, senor glorioso, Padre que en cielo estas)
Fezist cielo e tierra, el terçero el mar
(hiciste cielo y tierra, el tercero el mar)
Fezist estrellas e luna, el sol pora escalentar
(hiciste estrellas y luna, el sol para calentar)
Prisist encarnacion en Santa Maria Madre
(te encarnaste en Santa Maria Madre)
En Beleen apareçist, commo fue tu veluntad
(en Belen aparaciste como fue tu voluntad)
Voici maintenant un extrait du texte des « Los siete infantes de Lara »
Cuando esto oyo Gonçalo Gonzales pesole mucho de corazon e non lo pudo sofrir, e dexose ir para el a tan bravamiente, que mas no pudo, e diole una tan grant punada en el rostro, que los dientes e las quixadas le crebanto, de guisa que luego cayo muerto en tierra a los pies del caballo.
L’analyse des textes écrits en espagnol ancien , dont nous avons donné un bref aperçu ci-dessus , appellent trois remarque d’importance :
1 . En l’espace de 700 ans l’espagnol a très peu évolué. Ceci ne nous étonne pas, tant la faible transformation des langues dans le temps est une constante universelle, et ceci vaut tout particulièrement pour les langues romanes. L’exemple espagnol est un exemple supplémentaire à ceux déjà exposés dans mon livre et qui rend très improbable la transformation radicale que le latin aurait subi sur les plans de la syntaxe, de la grammaire, et du vocabulaire pour devenir du castillan dans les 700 années qui vont de la chute de l’empire romain à l’apparition des premiers textes romans, alors que dans les 700 ans années suivantes le castillan n’aurait connu pratiquement aucun changement. N’y a t’il pas eu autant de bouleversements, de mélanges de population, et de guerres pendant ces deux périodes ?
2 . L’ espagnol ancien n’apparaît pas comme un stade de la langue intermédiaire entre le latin et l’espagnol. En effet , on pourrait penser que si l’espagnol vient du latin, plus on remonte dans la temps et plus on devrait trouver de traces de latin. Or à y regarder de très près, et sans a priori, les différences que nous observons nous rapproche de l’italien et non du latin dans l’immense majorité des cas. J’ai étudié avec beaucoup d’intérêt ce qu’en disent les universitaires espagnols et je suis frappé par leur acharnement à inventer une origine latine à tous les mots d’espagnol ancien, au besoin en invoquant de fort improbables glissements phonétiques et sémantiques.
Je vous donne ci-dessous la comparaison entre les vocabulaires de l’espagnol ancien, de l’italien et de l’espagnol contemporain.
Espagnol ancien ( italien / espagnol contemporain )
E ( e / y )
Après ( presso / cerca )
Asas ( assai / bastante )
Cama ( gamba / pierna
Suso ( su / arriba )
Yuso ( giu / abajo )
Brial ( braca / tunica )
Puorta (porta / puerta )
Començar (cominciare /empezar )
Otrosi ( altresi / tambien )
Oras ( ora / ahora )
Remanir ( rimanere / quedar )
Taido ( tagliato / tajado )
Semejar ( somigliare / parecer )
Aguardar ( guardare / mirar )
Vibda ( vevova / viuda )
Colpe ( colpo / golpo )
Cuer ( cuore / corazon )
Do ( dove / donde )
Estrena ( strenna /dadiva )
Falifa ( felpa / pellica )
Guarir ( guarire/ salvar )
Tirar ( tirare / sacar )
Guisa ( guisa / modo )
Luene ( lon.tano / lejos )
Maguer ( magari / aunque )
Mas ( mai / jamas )
Meter ( mettere / colocar )
Je vous laisse apprécier l’étonnante ressemblance à l’italien des mots de l’espagnol ancien qui n’ont plus cours aujourd’hui. Je n’ai pas cherché à faire une sélection particulière. Je me suis contenté de puiser le vocabulaire dans les textes anciens classiques et je n’ai rencontré que très exceptionnellement des mots qui ressemblaient plus au latin qu’à l’italien.
Si vous ajoutez à ces ressemblances de vocabulaire celles de la grammaire et de la syntaxe, la ressemblance à l’italien paraît encore plus saisissante !
Conclusion : L’espagnol, comme toutes les langues romanes, ne vient pas du latin par l’effet d’un bouleversement total de cette langue dans un laps de temps très court, mais de l’italien. Le vocabulaire latin que l’on trouve en abondance en espagnol, comme dans toutes les autres langues latines, provient d’emprunts à la langue savante .
Commentaires
Soy Doctor en Lingüística y Licenciado en Geografía e Historia. Como lingüista, lo que he podido observar en sus escritos es que desconoce la fonética histórica, que es la base más importante de la Lingüística Románica; pero, además, desconoce también los principios fundamentales de la sociolingüística y la dialectología.
Fue a mediados del siglo XIX cuando se sentaron las bases de la Lingüística Románica, al mismo tiempo que las de la Lingüística Indoeuropea, gracias al método comparativo de reconstrucción lingüística, que fue desarrollado, primero por los comparatistas y después, de forma fundamental, por los neogramáticos. Fue entonces cuando se consolidó el concepto de “ley fonética” que, desde su concepción rígida de entonces, fue evolucionando a lo largo de la historia de la Lingüística del siglo XX. Muchos han sido los lingüistas eminentes que, desde hace casi dos siglos, han demostrado que las leyes fonéticas se cumplen, tanto en las lenguas indoeuropeas, como en las lenguas románicas, y sobre todo en estas últimas, cuya historia es la mejor conocida de la Lingüística Histórica. La procedencia de estas últimas del latín vulgar o sermo vulgaris es incuestionable desde el principio de la historia de la Lingüística. La etimología de las palabras de las lenguas románicas es de sobra conocida y cumple las leyes fonéticas, y los ejemplos que usted pone en sus escritos, como el caso de boves por ejemplo, son paradigmáticos y sirven de ejemplo del cumplimiento impecable de las leyes fonéticas y del origen latino de las lenguas románicas. Las demás palabras que usted cita, como tripalium por ejemplo, cumplen escrupulosamente las leyes fonéticas de todas las lenguas románicas en las que se encuentran. Pero, claro, si usted desconoce esas leyes fonéticas, es natural que no entienda la relación entre las palabras latinas y las románicas. El problema es suyo, no de la Lingüística.
Uno de sus principales argumentos es la rápida evolución del latín al romance en el siglo IX y X. Está claro hoy, y hay bibliografía abundante sobre ello, que la lengua escrita hasta entonces, y por lo tanto la lengua estándar, era lo que se conoce como el latín tardío, que fue degradándose en la Alta Edad Media y recogiendo palabras y expresiones romances, que les han servido a los lingüistas para conocer indirectamente algunas características del romance o lengua vernácula. La degradación del latín llegó a ser tal, que el de los siglos VIII, IX y X se conoce como “latín arromanzado”, por la gran cantidad de palabras y expresiones romances que contenía. Con la reforma benedictina, entre los siglos X y XII, además de sustituir el rito mozárabe por el gregoriano entre otras cosas, se reformó el latín y se restituyó el latín clásico más puro, al que se denominaba latinum obscurum porque la gente ya no lo entendía. Esto llevó a que se tuvieran que hacer anotaciones en los textos latinos con textos y palabras romances que aclaraban las palabras latinas más difíciles, y así aparecieron las glosas. Los Catularios de Valpuesta constan de una versión romance más antigua y una más moderna, en la que fueron traducidos al más puro latín en el siglo XII. Sin embargo, el habla vulgar era distinta ya desde hacía un milenio. El latín vulgar fue evolucionando ya desde el comienzo de la época imperial hasta convertirse en romance en un proceso paulatino que duró nada menos que un milenio. Por lo tanto, no fue un proceso brusco, como usted parece creer. En ese largo período de tiempo, se perdieron las declinaciones y se simplificó la conjugación, siguiendo una tendencia analítica que fue común a todas las lenguas europeas. En inglés, está documentado y estudiado perfectamente todo el proceso evolutivo, desde el ingles antiguo, en el que existían declinaciones y conjugaciones, hasta el inglés contemporáneo, que el que han desaparecido por completo. Lo mismo ocurrió en las lenguas eslavas, en griego, en vasco, etc. El caso del árabe también es significativo. El árabe clásico se ha mantenido intacto desde que se redactó el Corán en el siglo VII, pero ha evolucionado mucho en todos los países árabes, hasta el punto de que los hablantes no se entienden entre sí. Sin embargo, el árabe que se utiliza oficialmente, en los medios escritos, en el registro formal, es el árabe clásico o árabe literal, mientras que el árabe coloquial sólo se utiliza de forma hablada, en el registro coloquial. De la misma manera, el latín se seguía utilizando sólo en el registro formal, mientras que en el registro coloquial se utilizaba el latín vulgar primero, y el romance después. Hay abundante bibliografía al respecto, que usted evidentemente no ha leído.
La procedencia del latín vulgar del latín clásico es evidente. Se conocen bastante bien las lenguas que se hablaban en la Italia prerromana. Al norte, se hablaban lenguas celtas, emparentadas con el galo (era la Galia Cisalpina), en la zona de toscana se hablaba el etrusco, que era una lengua no indoeuropea, en el sur, el griego de las colonias y, en el centro, se hablaban lenguas indoeuropeas, el osco, el umbro, el falisco, y naturalmente el latín, que son bastante bien conocidas. Se han hecho tesis doctorales sobre ellas. El latín era la lengua del Latium, y por tanto de Roma. De todas meneras, cualquier persona que conozca mínimamente la Dialectología sabe que la diversidad dialectal de cualquier lengua puede ser muy grande, y lo sería con toda seguridad en la Italia antigua. Muchas veces, hay diferencias de una localidad a otra, y un ejemplo claro lo tiene usted en Francia, sin ir más lejos. Bajo el nombre de “patois” se oculta una variedad lingüística enorme, con varias lenguas (occitano, franco-provenzal, catalán, vasco, bretón) y multitud de dialectos (gascón, lemosin, languedociano, provenzal, normando, picardo, valón, etc.). Lo mismo ocurre en las demás lenguas románicas, y está suficientemente demostrado que todos esos dialectos y lenguas proceden del latín vulgar, y éste del latín clásico.
Pues bien, en la Italia antigua la situación tenía que ser parecida, y el latín clásico no fue más que una de esas variedades diatópicas habladas en el Latium, que se convirtió en la lengua estándar o lengua oficial, conviviendo con otras variedades dialectales, pero a diferencia de ellas, se quedó fosilizada o estancada en un estadio evolutivo determinado, mientras que el habla coloquial siguió evolucionando para convertirse en lo que ya Cicerón denominaba sermo vulgaris (latín vulgar) y, tras la expansión por el Imperio y la caída de este, se convirtió en el romance y en las actuales lenguas románicas. Por lo tanto, hablar de una lengua italiana distinta del latín y de la que proceden las lenguas románicas es una solemne tontería. Las demás lenguas indoeuropeas que se hablaban en Italia son conocidas con amplitud y, además, el latín vulgar era lo suficientemente diverso para que incluyera todas las variedades habladas en Italia y en el Imperio. Eso, además de que la Gramática Histórica explica perfectamente el origen de las lenguas románicas a partir del latín vulgar y, éste, a partir del latín clásico. Hablar del origen de las lenguas románicas en el italiano es una barbaridad y lo único que indica es su ignorancia sobre la fonética histórica y sobre la gramática histórica de las lenguas románicas (la lista de palabras del castellano antiguo que relaciona con el italiano es la mejor muestra de ello).
Yo le daría una amplia bibliografía para que la consultara. Sin embargo, eso no es suficiente, porque hace falta un entrenamiento, sobre todo en cuanto a la fonética histórica, disciplina que usted parece que desconoce por completo. Para ponerle un ejemplo que le sea conocido, es como si un ingeniero no supiera matemáticas. Evidentemente, los puentes que construyera se le caerían. Y las matemáticas no se aprenden sólo leyendo libros de matemáticas, sino que además hay que practicarlas, y resolver muchos problemas para conseguir dominarlas. Pues lo mismo ocurre con la fonética histórica, que no se puede aprender únicamente leyendo libros sobre ese tema. Además, hay que practicar mucho para conseguir dominarla, y sólo así se pueden hacer aportaciones serias a la investigación. Por eso yo, lo que recomiendo, es que se matricule en la universidad y estudie la carrera de Filología, y concretamente, de Lingüística Románica. Y, por favor, no siga diciendo tonterías, porque en cada cosa que escribe, mete la pata hasta el fondo. “La ignorancia es muy atrevida”, y ese refrán se le puede aplicar a usted perfectamente. No insulte más a la Lingüística Románica, que es una ciencia demasiado seria, consolidada y rigurosa para que un aficionado como usted la ensucie con su ignorancia.
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